Por: Cris+Fe
Hace un año se apagaron las letras del periódico Despertar del Tolima, que desde el año de 1982 circulaba por las calles de Ibagué y el departamento del Tolima. Se ha ido su fundador y director, Hermann Aguiar Prada, y con el muchos de los reconocimientos que se realizaban en sus reconocidas reuniones sociales donde muy cumplidamente asistían las principales autoridades del departamento, reconocidos periodistas, el comité de amigos del periódico Despertar del Tolima y personas allegadas a el.
Periodista y educador ibaguereño, excelente esposo y padre, que pasó la mayor parte de su vida enseñando en el Colegio Jun Lozano y Lozano de la ciudad de Ibagué, y junto a ello, combinando las tareas de periodismo, que se veían reflejadas en su periódico que con mucho esfuerzo sacaba anualmente. Su mayor deseo para el 2004 era sacar la edición XXXIII que estaba preparando con mucho esmero para finales de dicho año.
Nos quedamos con los recuerdos de las 32 ediciones donde plasmo sus escritos y su periodismo objetivo, como lo dice el lema de Despertar del Tolima, "Seriedad y objetividad". También recordamos la última reunión social celebrando sus primeros 50 años, donde asistimos todas aquellas personas que valorábamos su trabajo y su esfuerzo por construir un país mejor.
He querido rendirle un pequeño homenaje póstumo en su primer año de fallecimiento (19 de abril de 2004), con esta edición digital de Despertar del Tolima, que era un gran reto para la edición número XXXIII, que habría de salir impresa y digital. Aquí encontrará los reconocimientos que se realizaron después de su partida, recordaremos su vida y su obra.
PARA TI, AMOR
PARTISTE, cuando realizabas una de las dos actividades
que más te gustaba, la docencia, y en la que muy tempranamente
te iniciaste, aún antes de terminar tus estudios profesionales.
PARTISTE, cuando en la plenitud de tus capacidades,
adelantabas la próxima edición del periódico que tanto
amabas, por el que tanto luchaste, y que sacaste
siempre adelante, a pesar de las vicisitudes.
PARTISTE, cuando recién acabábamos de celebrar con
lujo de detalles la boda de nuestro HERMAN CAMILO y
cuando con nuestro CRISTIAN FELIPE, aún iniciando sus
estudios de Comunicación Social y Periodismo, ya charlabas
y compartías con él sobre la radio, el periódico, su página Web.
PARTISTE, sin darte cuenta, sin ni siquiera pensarlo,
sin ni siquiera figurártelo… dejando entre sueños
muchos de tus sueños de tipo profesional, político,
periodístico, personal…..
PAZ EN TU TUMBA!
Marta C. Guerrero de Aguiar
Ibagué de tus sueños, 19 de mayo de 2004
Otra vez el dolor cala en nuestro pecho, no ha saciado su apetito, otra vez las lágrimas furtivas aparecen para vaciar nuestra tristeza.
Un silencio sepulcral interrumpe el bullicioso y diario acontecer de las mafianas. Hoy no doblan las campanas por ese alguien que se va, hoy gimen de dolor, por que quien se va dejo en el camino de su vida 26 años de amor a su colegio, Ya como Rector, como coordinador o sencillamente como docente. Cargos que desempeñó con honestidad y altura, recorriendo pasillos, patios y salones, sembrando responsabilidad, honor y saberes en quienes fueron sus alumnos.
Hoy lloran las letras de un periódico porque se han apagado las rotativas de su editor, se han ido las ideas, se han dormido para siempre de quien con arduas tardes de lucha quijotesca y arafiazos a la vida fue tomando forma en las manos de quien para sí y hasta hoy fue su creador,.
Hoy igual que él, dormirán como HERMAN AGUIAR PRADA en el silencio del recuerdo como testigos de ilusiones, que viajarán hasta la gloria del Señor, como diciéndole "Nos vamos con Usted, nunca estará solo. Nunca caerá en el olvido sus pensares porque siempre existirá un Despertar del Tolima en el recuerdo de quienes conocimos el camino recorrido como periodista.
En silencio mudo Minerva también llora, se ausenta uno de sus hijos, ha partido a cumplir con el llamado de los designios celestiales. Aquel maestro que ni la lluvia lograba detener en las mafianas para llegar antes que el reloj a cumplir con el deber que la vida le había asignado, educar.
El maestro que día tras día se convertía en mediador de los alumnos cuando en sus desfogues juveniles daban largueza a sus espíritus traviesos. Porque él antes que maestro era un padre ejemplo de sus hijos en quienes cifraba todo su orgullo de papá, y un esposo amorosamente protector del hogar que había formado ante el mundo y ante Dios, este era nuestro Hermann.
Un Taponazo inclemente de la parca ha cubierto con un manto de dolor nuestros sentin1ientos, ha nublado nuestros ojos con el llanto de la pérdida, nuestra alma está enferma de dolor, nos ha abandonado un ser querido: .Ese Herman compañero. Ese Herman amigo. Ese Herman docente.
Ese Herman que a fuerza de compartir cada día aprendin1os a querer, que fue parte de nuestro mundo y quehacer cotidiano, que se metió lenta pero flnnemente durante tantos años en el amor de cada uno de nosotros, que nos ofreció su amistad, su compañía y su comprensión y por que no decirlo en muchas ocasiones sus consejos.
Fue quien con su sencillo pero elegante sentido del humor en las mañanas hacia gratos los momentos y las horas como catarsis en la lucha y ardua misión. Quien con afecto endulzaba los momentos de descanso con sus pequeñas golosinas que cautelosamente repartía siempre expresando el cariño y el afecto que prodigaba a quienes tuvin1os el placer que conocerle y compartir su mundo y su momento. Verle cada día saboreando un café, mientras miraba a través de la ventana cavilando los días y los años, que pronto le permitirían disfrutar de su descanso, pero no un descanso infinito como este.
Para nosotros solo se ha ausentado en nuestro sentir, en su presencia nos ha ganado esta inminente maratón del vivir, se ha ido un luchador de ideas, de altura, de aportes, quien siempre sabía el dato oportuno y preciso para calmar la ansiedad y el agobio de sus compañeros, de sus amigos.
Señor, una ventana de la vida se ha cerrado, pero sabemos que una puerta en el cielo se ha abierto para recibir a nuestro querido Herman. Allí Señor sabemos que tu le asignaras el puesto a tu lado que él con tanto amor se ha ganado, allí en donde están los buenos, y en donde nos estará esperando con el mismo y cariñoso afecto que nos prodigó acá en la tierra.
Por eso hoy Señor, nuestro dolor será una ofrenda, enjugaremos nuestras lágrimas, e igual que Jesús te in1ploramos "Aparta de nosotros este cáliz de dolor" para poder continuar nuestra misión bajo tu compañía, tu protección y el recuerdo ETERNO de HERMAN AGUIAR PRADA.
María Diva Suárez Posada
20 de Abril de 2004